10 preguntas que debes hacer a tu cliente antes de ponerte a diseñar

 10 preguntas que debes hacer a tu cliente antes de ponerte a diseñar

Headway

Una buena comunicación es crucial para poder ofrecer a tu cliente aquello que necesita exactamente.

Un proyecto de diseño gráfico no debería empezarse sin un buen briefing. Y en demasiadas ocasiones los diseñadores nos enfrentamos a los proyectos sin suficiente información. Una brecha en la comunicación con nuestro cliente puede alejarnos de un desenlace satisfactorio para ambas partes. Así que, antes de empezar a invertir tiempo y recursos en un proyecto asegúrate de hacer las preguntas necesarias y recibir las respuestas relevantes.

1. el sector y la actividad

Hablar del sector y el negocio que desarrolla tu cliente debería ser tu primer paso. Deberías hacer una investigación previa sobre el sector y la actividad que desarrolla tu cliente para ofrecer una buena imagen.

Así que en una primera pregunta para obtener información para tu proyecto puedes preguntar sobre el sector, la actividad, los productos y los servicios. La información que el cliente ofrece sobre su negocio es la base de tu proyecto: echando solo un vistazo a su web y sus instalaciones ya puedes hacerte una idea de cómo se presentan ante el mundo y en qué entorno se desenvuelven.

Sin embargo, no es lo mismo verlo en su web que que te lo cuente tu cliente. Que va a ofrecerte mucha más información. Así que un buen conocimiento de la realidad de tu cliente y de sus potenciales competidores es la mejor cuestión para empezar.

2. la necesidad

Lo siguiente que tienes que averiguar es ¿qué necesita tu cliente de este encargo? Un proyecto de diseño gráfico puede suponer el diseño de un logotipo, imágenes, otros elementos de branding… pero siempre hay una necesidad específica. Es crucial que sepas qué espera el cliente obtener del proyecto para entender mejor el valor, la importancia y el impacto de tu trabajo.

Puede sonar estúpido, pero como diseñador necesitas que el cliente te confirme estas cosas. El propósito puede cambiar en cualquier momento en cualquier organización, y si eso sucede, tu proyecto puede que requiera un cambio de dirección. Así que antes de empezar a diseñar, necesitas confirmar que lo que te pidió sigue siendo lo que te pide ahora.

3. las expectativas

Las expectativas de tu cliente incluye las expectativas sobre ti como diseñador y sobre tu trabajo. Puedes preguntar lo que está esperando de este proyecto y cómo quiere que se materialicen los resultados. Recuerda que los objetivos pueden ser tangibles (aumento de ventas, mejora de la identidad o el producto…) o intangibles (posicionamiento, estrategia de comunicación). Tienes que preguntarle a qué tipo de compromisos profesionales suele llegar y si tiene algún tipo de exigencia o normas.

Al tratar las expectativas deben quedar claros los términos del acuerdo y en qué comprometen a ambas partes. De este modo puedes saber lo que el cliente quiere exactamente de ti y del proyecto. Además, puede darte algunas pistas sobre el concepto del diseño también. Así que intenta que seáis lo más claros posibles en cuanto a expectativas, metas y preferencias desde la primera conversación.

4. los indispensables del proyecto

Llega el momento de preguntarle al cliente que sea concreto. Solo tienes que pedirle una lista de entre 5 y 10 elementos que sí o sí debe tener el proyecto. Una lista rápida de pocos elementos es una forma fácil de conocer lo que es indispensable para tu cliente y lo que tú debes ofrecerle.

Cuando preguntas sobre unos pocos elementos tu cliente está obligado a hacer un ejercicio de concisión y a reconocer exactamente qué es lo que quiere, qué cosas son más importantes para él. Y el diseñador obtiene una lista valiosa sobre qué conceptos trabajar.

5. fortalezas y debilidades

Después de las preguntas directamente realcionadas con el proyecto, necesitas centrarte en el negocio. Cuando conozcas la naturaleza del negocio, debes preguntarle a tu cliente que te describa sus fortalezas y sus debilidades.

Tu proyecto deberá ensalzar las fortalezas y maquillar las debilidades de tal modo que el resultado final sea beneficioso para el cliente.

Además, tan importante como las fortalezas y debilidades de tu cliente, son las de sus competidores directos. Y nadie mejor que tu cliente para indicarte quiénes son su competencia y qué están haciendo mejor que ellos y dónde están fallando.

6. su historial en diseño y marketing

Si suponemos que tu cliente ya ha trabajado con otros diseñadores, ya ha realizado otras campañas, ha tomado decisiones de diseño y estrategia de marketing, te vendrá muy bien conocer qué se hizo y qué resultados se obtuvieron en cada caso.

Puedes aprender mucho de los errores y aciertos cometidos en el pasado. Y empezar a diseñar desde ahí. También puedes aprender sobre la relación que tu cliente ha tenido en el pasado con otros diseñadores y sus expectativas de resultados.

7. los clientes de tu cliente

Tu cliente es el que mejor conoce a sus propios clientes. Debes preguntarle qué imagen tienen sus clientes de la empresa y qué cambios quiere que haya a ese respecto, si quiere alguno.

Al final, tu trabajo va destinado a los clientes de tu cliente. Así que pregúntale a tu cliente sobre la audiencia final que va a recibir tu mensaje y qué necesitas contarles, cómo tienes que dirigirte a ellos, si tienes que dirigirte a ese público o tienes que enfocarte en conseguir nuevos públicos. Si el mensaje que la empresa está mandando ahora es el que quieren seguir teniendo o si necesita una reorientación.

8. las adaptaciones de tu diseño

Al final de tu conversación es importante ser concreto. Y especialmente en estos tres puntos que siguen: qué debes entregar, cuándo y cuánto vas a cobrar.

Con qué debes entregar nos referimos a las adaptaciones de tu diseño que debes hacer. A lo mejor te encargan un logotipo, o a lo mejor es una campaña para un producto concreto. Sea lo que sea, tienes que tener claro antes de ponerte a diseñar qué variantes de tu diseño deberás crear. Y, si no las vas a crear tú, quién las creará y para qué medios.

Vas a hacer un trabajo de investigación y vas a invertir tiempo en crear un diseño, si luego va a caer en otras manos y será modificado quieres saberlo. Eso también te da la oportunidad de negociar si serás tú el que haga las adaptaciones que sean necesarias.

9. fechas de entrega

Por supuesto, llega el momento de concretar cuándo debe estar el proyecto acabado. O, al menos, cuándo van estar acabadas las próximas fases. Si tu cliente necesita el trabajo en una fecha concreta, debes asegurarte de que podrás entregarlo. Si el trabajo da pie a unas fechas más flexibles, deberás comprometerte igualmente a unas fechas de entrega.

Alargar la elaboración de un proyecto nunca es buena idea; da opciones al cliente a cambiar de opinión y a reorientar su estrategia si sus necesidades cambian durante el proceso; y tú, como diseñador, te desconcentras y acabas perdiendo de vista la necesidad y el objetivo del trabajo. No es lo mismo dedicar una hora al día durante dos meses, que cinco horas al día durante una semana.

10. presupuesto

Sí, es necesario hablar de dinero. De hecho es una pregunta crucial pues decide muchas cosas. Dependiendo del presupuesto de la empresa podrán llevarse a cabo según qué proyectos o acciones.

A lo mejor tienes que hablar sobre las tarifas de mercado, sobre tus propias tarifas, sobre las necesidades de este proyecto en concreto, sobre el esfuerzo que supone o sobre el valor de tu experiencia. Además de sobre los términos en que se realizarán las revisiones. El presupuesto es la base sobre la que descansa el resultado.

Recuerda que no siempre necesitarás realizar todas estas preguntas. También que quizás las tengas que hacer a lo largo de varias entrevistas. Aquí tienes solo una guía que esperamos que te sea útil y de ayuda para desarrollar una relación productiva con tu cliente y poder dar el máximo de ti en cada proyecto.

Fuente/ Gráffica.

Valentina Barbieri Madero