Orgullo pionero: Mendoza, cuna del diseño gráfico en el país

 Orgullo pionero: Mendoza, cuna del diseño gráfico en el país

En 1975, el escultor y dibujante Mario Delhez propuso y consiguió que el 24 de octubre fuera admitido como el Día del Diseñador Gráfico. Foto Mariana Villa / Los Andes

El 24 de octubre de 1966 egresó la mendocina Haydée Carina Strittmatter y se convirtió en la primera diseñadora industrial de Argentina. El día se instauró en 1975. Un repaso de la evolución de la carrera.

El diseño gráfico es el arte y proceso de combinar texto e imágenes (figuras, fotografías, dibujos) para comunicar un mensaje de forma efectiva. Es todo aquello que comunica un mensaje visual. Así, su máxima es obtener manifestaciones o mensajes gráficos.

Los profesionales de esta actividad, que acredita mucho desarrollo en Mendoza, tienen su día, que es hoy en atención a que el 24 de octubre de 1966 egresó la mendocina Haydée Carina Strittmatter, hija de padres alemanes, convirtiéndose en la primera diseñadora industrial del país. Un hito de hace 55 años.

Había estudiado en el Departamento de Diseño, dependiente de la Escuela Superior de Artes Plásticas de la Universidad Nacional de Cuyo. En la actualidad, sobrinos mendocinos la suponen viviendo, con alrededor de 80 años, en la ciudad en Chicago (EEUU), hacia donde partió con el título bajo el brazo medio siglo atrás para trabajar en un equipo de especialistas en diseño textil en la urbe del lago Michigan y los rascacielos.

Se sucedieron promociones, como la de 1968, de la que surgieron Lila Altamirano, Martha Passera, Haydée Palomo, Beatriz de Catania, María Elena Venier, Emilia Billaros y Raquel Perales. Esta última, de 78 años, recuerda con alegría su paso por el oficio:

“Además de ejercer la docencia, me especialicé en diseño regional, rescatando lo regional, lo rústico. Hacíamos bolsitas para yuyos aromáticos, para frutos secos, yerbateras y otros artículos. Tuvimos un buen desempeño”.

La carrera de Diseño en el ámbito oficial, según el estudio realizado por el diseñador industrial Guillermo Eirín, nació en Mendoza en 1958 de la mano de personalidades como el célebre profesor Abdulio Giudici, que murió en 2008, y los arquitectos y esposos César Jannello y Colette Boccara. Al comienzo de la década del ‘60 se hizo cargo del departamento el arquitecto Samuel Sánchez de Bustamante. Amado Muñoz impuso a la carrera una visión más profesional. Venía de la mega metalmecánica Siam.

El plástico Luis Quesada brindará un fuerte apoyo al desarrollo de la carrera. En 1980 se llegó a la creación de la Facultad de Artes, constituida por cuatro escuelas, una de ellas la de Diseño. En 1998 se produjo el reconocimiento y el cambio de denominación a Facultad de Artes y Diseño, que hoy conduce Arturo Tascheret.

ESCENARIOS Y DESAFÍOS

Un pantallazo histórico y otro sobre lo académico y los cambios tecnológicos lo brinda la vicedecana de la institución, Silvina González, de profesión diseñadora industrial.

“Durante los comienzos de Diseño de la UNCuyo, en los ‘50, esta disciplina estuvo marcada por el impulso de la producción industrial y la creación de objetos utilitarios. El diseño ha sido, sin duda, una tecnología política fundamental de la modernidad. Con el pleno desarrollo de la revolución industrial a mediados del siglo XIX, el diseño industrial empezó a destacarse como campo” (Escobar, 2016).

“Desde esa época hasta la actualidad el diseño ha sufrido transformaciones. Con el paso del tiempo se ha amplificado su carácter cambiante e innovador. Hoy más que nunca esta disciplina debe dar respuesta a los problemas sociales, complejos, abiertos, dinámicos e interconectados que no se parecen en nada a los viejos problemas que debía interpretar el diseño en sus comienzos”, señaló González.

La vicedecana concluyó su visión con una extensa cita de su colega Luis Sarale, profesor y referente del diseño, para referirse al futuro del rubro y el compromiso con la sociedad: “De nuestra parte y frente a este escenario tan complejo, sólo cabe esperar de la capacidad del Diseño como disciplina mediadora que aporte los disparadores para hacerse las preguntas inteligentes que movilicen a la reflexión crítica y a la acción responsable y planificada. ¿Se puede seguir diseñando con la conciencia tranquila en la cultura híper? Hipersemantizada, hipeconsumista, hipercontaminada. ¿Cuál es grado de corresponsabilidad del Diseño, en estos fenómenos? ¿Por dónde puede pasar un punto de equilibrio entre lo sostenible y lo sustentable? ¿Los materiales o la tecnología? ¿Qué pasa con la obsolecencia programada? ¿Qué papel cabe al Diseño en las nuevas economías? ¿Se puede avanzar hacia un consumo responsable? ¿Qué y cómo es el consumo responsable? Seguramente hay más preguntas. Lo cierto es que la participación en el empoderamiento del modelo neoliberal ha tenido, como apoyo fundamental y necesario, al Diseño y creo que habría que preguntarse seriamente, si es posible y cómo colaborar con el cambio hacia una sociedad más justa e inclusiva’”.

Además de la oferta oficial, en Mendoza se puede estudiar diseño gráfico en instituciones privadas.

LA FECHA

En 1975, el escultor y dibujante Mario Delhez (77, 44 años en la docencia), profesor y director del Departamento inicial, propuso y consiguió por entonces que el 24 de octubre fuera admitido como el Día del Diseñador Gráfico, aunque admitió que no sabe si efectivamente se recuerda en todo el territorio.

Evocó la realización de las exitosas semanas del Diseño y los actos de egresados en dependencias de la Bolsa de Comercio.

PROTAGONISTAS ACTUALES

Víctor “Pupo” Boldrini (52) se especializó en el diseño apuntando a la industria del vino y las variadas ofertas de las etiquetas de las botellas. “Todo ha variado en los últimos tiempos y, con la irrupción de nuevas tecnologías, ha aparecido un nuevo campo: el táctico. Ahora se producen contenidos que rozan con lo televisivo”, afirma este creador de etiquetas ponderadas para envases de productos de las familias Millán y López.

Otra visión nos ofrece Mariel “Pepi” Astorga Herrero, diseñadora UX/UI en Etermax desde 2014, en la industria de los videojuegos.

“A partir del diseño –dice- vi la posibilidad de participar de nuevas realidades, formas nuevas y más lúdicas de vivir nuestras vidas e interactuar con los demás. Considero los videojuegos como una herramienta de cambio, accesibilidad, inclusión y representación”.

El diseñador gráfico actual –sostiene la experta María Teresa Bruno– trabaja en un contexto de cambios constantes, a veces solo o integrado en equipos de varias disciplinas y súper especialidades, muchas veces de forma remota, creando proyectos donde se complementan lo impreso con lo digital”.

Fuente/ Los Andes.

Valentina Barbieri Madero